En una coyuntura de virtual empate en la Florida, la dictadura cubana acaba de promulgar a las carreras el Decreto-Ley No. 302, que “maquilla” las carcelarias reglas migratorias cubanas, presentando a nivel internacional una apariencia de súbita apertura de la isla-presidio y extendiendo una mano “amiga” hacia los votantes cubanoamericanos de la Florida.

1. A pocos días de las elecciones presidenciales estadounidenses, en el decisivo Estado de la Florida, que cuenta con un vasto contingente de centenas de millares de votantes cubanoamericanos, recientes pesquisas indican un virtual empate entre los candidatos Romney y Obama.

2. El suspenso es enorme, por las naturales consecuencias de las elecciones en la Florida, dentro del resultado electoral en los Estados Unidos. En ese país, el presidente resulta electo por un colegio electoral en el cual participan representantes de todos los Estados. Según las encuestas, hasta el momento Romney y Obama podrían obtener un similar número de miembros en el colegio electoral a nivel nacional. Es por ello que el candidato que obtenga el triunfo en la Florida, con sus 29 votos, podrá inclinar decisivamente la balanza en favor del candidato demócrata o del republicano. Del punto de vista electoral, en español se considera a la Florida como un “Estado bisagra”; y en inglés, como un “swing State”.

3. La Florida ya fue decisiva en varias elecciones presidenciales anteriores. El caso más impactante se produjo en el año 2000 cuando, por pocas centenas de votos de un pequeño municipio del interior de la Florida, que contaba con un número representativo de votantes cubanoamericanos, el candidato demócrata Al Gore perdió las elecciones en ese Estado y, en consecuencia, a nivel nacional, en favor del candidato republicano George Bush. En esa ocasión, el caso del balserito cubano Elián González, brutalmente enviado a Cuba por las autoridades estadounidenses pocos días antes de las elecciones, fue decisivo para que muchos cubanoamericanos normalmente adherentes de los demócratas, ejerciesen un “voto-castigo” que dio la victoria a los republicanos.

4. En esa coyuntura de virtual empate en la Florida, la dictadura cubana acaba de promulgar a las carreras el Decreto-Ley No. 302, que “maquilla” las carcelarias reglas migratorias cubanas de la Ley No. 1312 de 1976, presentando a nivel internacional una apariencia de súbita apertura de la isla-cárcel y extendiendo una mano “amiga” hacia los votantes cubanoamericanos de la Florida. Ese decreto promete que a partir de 2013 suprimirá la humillante “tarjeta blanca” como requisito para salir del país y facilitará la expedición de pasaportes supuestamente a todos los que lo soliciten.

5. No obstante, cumpliendo el adagio que dice que “quien hace la ley, hace la trampa”, el Decreto-Ley No. 302 introduce discretamente dos disposiciones mediante las cuales La Habana mantendrá el control total de las entradas y salidas de la isla-cárcel: el régimen podrá denegar la entrega del pasaporte alegando “razones de Defensa y Seguridad Nacional”, y también “cuando por otras razones de interés público” – que no se da el trabajo de enumerar – “lo determinen las autoridades facultadas”. Entonces, con una mano se abre la puerta de la isla-cárcel, pero se deja la otra preparada para dar el portazo. En definitiva, el gobierno de Raúl Castro puede continuar denegando la salida o entrada en el país a quien quiera, como lleva haciéndolo desde hace más de medio siglo.

6. ¿Por qué motivo el régimen cubano habrá lanzado sobre la mesa esta carta política, psicológica y publicitaria, con apariencia distensiva y amigable, pocos días antes de las elecciones nacionales estadounidenses, y en el preciso momento de un empate electoral en la Florida, un Estado con fuerte contingente de votantes cubanoamericanos? Las metas de La Habana en el Estado de la Florida continúan siendo: aislar a aquellos líderes cubanoamericanos más opuestos a un acuerdo del gobierno estadounidense con el régimen castrista; ablandar al electorado cubanoamericano que hasta hoy se opone al régimen comunista con base en motivos ideológicos, morales y religiosos; facilitar el surgimiento de una nueva generación de líderes políticos cubanoamericanos abiertos al “diálogo” y al entendimiento con los carceleros de la isla; y moverse en los bastidores para evitar una derrota demócrata, porque sabe que a Castro, a Chávez y a las FARC les será bastante más fácil conversar con Obama.

7. Es para intentar obtener esos objetivos de desmovilizar y desprestigiar al destierro cubano, y, en consecuencia, influir en las elecciones de la Florida, que pocos días antes de las elecciones estadounidenses, dando a conocer el Decreto-Ley-Maquillaje No. 302 sobre reglas migratorias, el dictador Raúl Castro “votó” anticipadamente en la Florida.

CubDest.org

29 de Octubre de 2012