El Colombiano, 20 de Agosto de 2012

De izquierda a derecha: Danys Daniel Sierra, Elda Neyis Mosquera y Nicolás de Jesús Atehortúa, fueron mandos medios en las Farc. Los tres aseguran que en la guerrilla la mayoría de los combatientes son menores de edad. Foto de Julio Cesar Herrera


Alias “Iván Ríos”, quien fue jefe del bloque José María Córdova de las Farc hasta 2008, cuando lo asesinaron, llamó a Elda Neyis Mosquera, alias “Karina”, y le mostró pruebas de que las autoridades la seguían.

Eran fotos en las que se veía a la hija de “Karina” entrar y salir de la casa. “Esa fue evidencia que el comandante le compró a algún agente, eso me dijo”.

“Le pregunté a ‘Iván’: ¿qué podemos hacer?”. La exguerrillera pensó que sacarían a su hija del país. El comandante le dijo: “Solo hay una solución, que su hija se vuelva guerrillera”. A “Karina” las palabras de “Ríos” la hicieron llorar, “eso sí, sola, no podía mostrar debilidad”. Le preocupaba su hija.

“Sentí un dolor muy grande y pensé que las madres de los menores que recluté se habían sentido así o peor. Prometí no volverlo a hacer, fue en 2006”.

“Karina”, quien ha confesado el reclutamiento de 108 menores de edad entre 1998 y 2006 en Nariño y Argelia (Antioquia) y Aguadas (Caldas), asegura estar arrepentida de lo que hizo, pero confiesa que a ninguno obligó a enfilarse. Sin embargo, los familiares de los menores le han pedido a “Karina”, en Justicia y Paz, que confiese cómo robó de sus casas a decenas de niños que siguen desaparecidos.

El reclutamiento

Danys Daniel Sierra, alias “Samir”, Nicolás Atehortúa, alias “Elkin”, y “Karina”, fueron comandantes de los frentes 5 y 47. Duraron más de 20 años en la subversión y fueron reclutados siendo jóvenes. Ahora quieren pasar la página y buscan, como desmovilizados, arrebatarle a las Farc los menores que una vez se llevaron. Creen, los tres, que la carencia de lo necesario los llevó a la guerrilla. “Yo hice primaria y para el bachillerato no había plata, me tocó trabajar muy niña y después vi a los tales muchachos, bien uniformados, prometiendo un sueldo, nuevas formas de manejar todo, donde los pobres tuviéramos lo necesario. Así me metí en eso. El peor error que he cometido”, cuenta “Karina”.

“Samir”, en unas fiestas en Tierralta, Córdoba, terminó hablando con un jefe guerrillero. “Tenía 15 años y sentía todas las ganas de irme para la guerrilla, a tener buen sueldo y a pelear contra la injusticia”. El comandante, alias “la Vaca”, le dijo que lo pensara, que estar allá no era fácil, que se verían en tres meses. Pasó el tiempo y Danys Daniel se convirtió en “Samir”.

“Elkin”, en cambio, desde 1975 ingresó como un cuadro político a las Farc, en San José de Apartadó. “Empecé en la Juventud Comunista (Juco). Era un muchacho de 16 años”. Allí estuvo ocho años.

“Elkin” cuenta que a la finca de su papá llegaron 15 hombres, los primeros del frente 5 de las Farc. “Les empezamos a ayudar porque dijeron que venían a luchar por el campesino”.

Al cumplir 20 años partió a la selva y fue el encargado de instruir políticamente a los nuevos guerrilleros. “Tiempo perdido. Uno se da cuenta que son ilusiones y que un país donde tengamos lo necesario no se logra por la vía armada”…